Ni un gesto: Mi testimonio de un preso político y de conciencia cubano Relato una huelga de hambre de veintisiete días, confinamiento en una «gaveta», un simulacro de fusilamiento y golpizas durante mi encarcelamiento. Sali con secuelas físicas, pero sin renunciar a mis convicciones. Fui preso político y de conciencia en Cuba. Mi encarcelamiento estuvo ligado a mis ideas y a mi oposición a la dictadura. Para contar lo que viví, tengo que hablar del hambre, de la sed, de las humillaciones y de la violencia. Pero también de aquello que mis carceleros no consiguieron quitarme: mi fe, mi dignidad y mis convicciones. Cuando caí preso, me llevaron a Villa Marista, el centro de detención de la Seguridad del Estado en La Habana. Allí comprendí que la privación de libertad era apenas una parte de lo que iba a enfrentar. Desde el primer momento les dije que estaba plantado. Para mí, eso significaba negarme a colaborar y negarme a doblegarme. También significaba ponerme en h...
Delibera
Blog de opinion sobre la realidad politica y social cubana.